lunes, 7 de septiembre de 2009

LOS DERECHOS DE LOS JUGADORES

Armados con bandera y silbatos, los fanáticos de la "caranarinha" esperaron al equipo que el sábado por la noche se lució frente a la Argentina en su propia cancha

Crédito: AP
Fue una "delicia", una "noche maravillosa" y por ello, la "torcida" brasileña recibió hoy como héroes a los jugadores de Brasil tras el triunfo en Rosario por 3-1 ante la Argentina de Diego Maradona, "presente" también en los festejos. Y es que Brasil tiene justificados motivos para celebrar y proclamar aquello de que es "el país del fútbol": el sábado se garantizó un cupo para el Mundial de Sudáfrica 2010, selló diez victorias consecutivas y, por si fuera poco, lo hizo derrotando a Argentina de visita. "Siento una felicidad enorme. Llevar a Brasil a un Mundial, y todavía encima de los argentinos, es una delicia", expresó el atacante Robinho, del Manchester City, quien ya pudo deleitarse en dos oportunidades anteriores contra la "albiceleste": en la Copa de las Confederaciones de 2005 y en la Copa América de 2007. Los efectos de la "noche maravillosa", tal como la definió el astro Kaká, cruzaron la frontera entre Brasil y Argentina y llegaron a la ciudad brasileña de Salvador de Bahía, donde la "torcida" recibió ayer a los jugadores y se acordó de Maradona. Armados de banderas y silbatos, cientos de fanáticos aunaron sus voces para evocar al seleccionador argentino -"ie, ie, ie, Maradona es nuestro rey"- mientras acompañaban en procesión a la "seleçao" hasta el hotel en el que permanecerá hasta el miércoles, cuando enfrentará a Chile, que marcha segundo en la clasificación. "Pocos guiones podrían ser tan perfectos para la selección brasileña como el que fue escrito en la noche del sábado en el estadio Gigante de Arroyito, en Rosario", resumió a su turno la triunfal jornada el portal "GloboEsporte", para enseguida pasar a detallar los motivos para el regocijo. "Victoria sobre el mayor rival, fuera de casa, con derecho a cupo garantizado en el Mundial de Sudáfrica y aplausos de cerca de 35.000 argentinos". La "delicia" además, tiene otros ingredientes. Con el triunfo, el técnico brasileño, Carlos Dunga, conquistó su tercera victoria sobre Argentina desde que asumió el cargo en 2006, y Brasil selló seis victorias en diez duelos contra los "hermanos" sudamericanos en la presente década. De paso, Dunga rompió la invencibilidad de 41 partidos sin sufrir derrotas en casa que ostentaba la selección albiceleste, y además le aplicó la segunda derrota como local en la historia de las eliminatorias, en un total de 50 disputas. Ahora, con la tranquilidad del deber cumplido y la convicción nacional de que "los dioses del fútbol son brasileños", la selección pentacampeona del mundo encarará a los chilenos en un clima de fiesta, ya que podrá festejar junto a su "torcida" la clasificación anticipada, la "humillación" a los rivales sudamericanos y el favoritismo con el que, una vez más, llegarán al próximo Mundial.

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